Hay una chica sentada en la orilla de su cama. Está en pijama y abraza lo que parece ser un viejo oso de peluche que parece significar mucho para ella. La chica tiene los pies, descalzos, apoyados en el frío suelo y de vez en cuando su cuerpo se estremece de manera involuntaria.
Las persianas están bajadas y la puerta está cerrada. La habitación está sumida en la más absoluta oscuridad. No se oye ni un sólo sonido, como si todos los habitantes de la casa estuvieran sumidos en el más profundo sueño. Todos, menos ella.
La chica que abraza un viejo oso de peluche es incapaz de oír sus propios latidos o su respiración puesto que ésta más ocupada pensando en quién no debería. Está pensando en que habría pasado si ella fuera de otra manera, en que habría pasado si todo fuera de otra manera.
La chica que abraza un viejo oso de peluche tiene las mejillas húmedas y los labios rojos. La chica, que más que nunca parece una niña pequeña, abraza con fuerza su peluche mientras rompe a llorar en absoluto silencio.
Esa chica que llora, eres tú.
-sometimes, I drink tears.-